El Tyrannosaurus rex (del latín, ‘lagarto-tirano’), era un dinosaurio bípedo y carnívoro que vivió durante el periodo cretácico superior, hace más de 65 millones de años. De unos 14 m de longitud y 5 m de altura, y con más de 4 toneladas de peso, el Tyrannosaurus estaba preparado para cazar los grandes dinosaurios herbívoros de esta época.
Su gran cráneo estaba equipado con unas potentes mandíbulas que alojaban unos dientes afilados y doblemente aserrados, alguno de los cuales medía 15 centímetros. Los diminutos miembros delanteros, de apariencia desproporcionada con relación al enorme cuerpo, tenían cada uno dos afiladas uñas. A su vez, los potentes miembros traseros estaban armados con tres uñas puntiagudas orientadas hacia adelante, adecuadas para desgarrar carne y, además, con cuatro uñas puntiagudas orientadas hacia atrás.
